El Museo Sueco del Ferrocarril, situado en Gävle, Gästrikland, Suecia, es el museo nacional de la historia ferroviaria del país. Su misión es adquirir, preservar y difundir conocimientos sobre la historia ferroviaria sueca, basándose en la colección nacional. Esto lo convierte en un destino importante para los interesados en conocer la evolución y el impacto del ferrocarril en Suecia.
El Museo Sueco del Ferrocarril ocupa una superficie total de unos 16.000 metros cuadrados. Incluye dos patios con vías, varios edificios grandes, dos cobertizos redondos para locomotoras y un importante taller. Este amplio espacio permite una exposición completa de la vasta colección del museo.
El Museo Sueco del Ferrocarril celebró su centenario el 23 de mayo de 2015 con festejos que incluyeron recreaciones históricas. Sin embargo, el museo cerró en 2017 por reformas que se preveía durarían dos años. Debido a una crisis gubernamental y a la pandemia de COVID-19, la reapertura se ha retrasado hasta 2024.
La colección del Museo Sueco del Ferrocarril está considerada una de las mejores del mundo en su género. Cuenta con más de 100 locomotoras, unos 150 vagones y varios centenares más de material rodante. Las piezas más notables se exhiben en la exposición básica, que ofrece a los visitantes una visión completa de la historia ferroviaria de Suecia.
Rälsgatan 1, Gävle
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El Museo del Ferrocarril Sueco en Gävle ofrece una experiencia atractiva tanto para los entusiastas de los trenes como para los aficionados a la historia. Los visitantes aprecian la extensa colección de locomotoras y vagones, que muestra la evolución del transporte ferroviario sueco. El museo ofrece exhibiciones informativas sobre los avances tecnológicos y el impacto social de los ferrocarriles en Sweden.
Muchos críticos destacan las exhibiciones interactivas, que permiten a los visitantes explorar los interiores de los trenes e incluso operar un simulador de tren. Este enfoque práctico es particularmente popular entre las familias y los niños. El área al aire libre del museo, que presenta locomotoras y estructuras adicionales, se suma a la experiencia general.
Algunos visitantes señalan que, si bien el museo es rico en contenido, a los que no hablan sueco les puede resultar difícil, ya que no toda la información está disponible en English. Sin embargo, las exhibiciones visuales y la gran cantidad de trenes históricos a menudo compensan esta limitación.
El personal recibe elogios por su conocimiento y amabilidad, lo que contribuye a un ambiente positivo. La ubicación del museo en un antiguo depósito de locomotoras añade autenticidad a la experiencia.
En el lado negativo, algunos críticos mencionan que el museo puede parecer un poco anticuado en algunas áreas y podría beneficiarse de la modernización. Además, algunos visitantes consideran que la tarifa de entrada es un poco alta, especialmente para aquellos que no están profundamente interesados en la historia del ferrocarril.
En general, el Museo del Ferrocarril Sueco es muy apreciado por su completa colección y valor educativo, que ofrece una sólida visión general del patrimonio ferroviario de Sweden.
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